Fortalecer el suelo pélvico de cara al parto.

El cuerpo de la mujer sufre infinidad de cambios durante el embarazo, no todos son apreciables de forma externa, ni tienen que ver con los cambios de humor. Existe una zona muy sensible llamada suelo pélvico que es de vital importancia no solo durante el embarazo, sino después del parto.

 El suelo pélvico está formado por un grupo de músculos en las nalgas, los muslos y la pelvis que se encargan de “sujetar” la vejiga, el útero y el recto.

 Evitaremos problemas como la incontinencia urinaria

 Es muy importante realizar ejercicios para fortalecer el suelo pélvico porque es una de las zonas que más sufre en el momento del parto. Si hemos ejercitado de forma adecuada este grupo de músculos durante el periodo de gestación, la llegada de nuestro bebé será mucho más sencilla, la recuperación y consecuencias tan desagradables como la aparición de la incontinencia urinaria no tendrán que preocuparnos.

 Los ejercicios a realizar para fortalecer el suelo pélvico son muy sencillos, pero es necesario ser constante para lograr buenos resultados. Algunos de estos ejercicios son los siguientes:

 En primer lugar nos colocaremos de pie y comenzaremos a mover la cadera hacia delante y hacia atrás y relajaremos el esfínter al echar la cadera hacia atrás y lo contraeremos al mover la cadera hacia delante, en el momento en el que acerquemos el pubis hacia el abdomen. Repetiremos esto en series de 20 o 25 movimientos completos.

Ejercicios sencillos que pueden hacerse en casa

Para el resto de ejercicios necesitaremos una pelota de fitball. Nos sentaremos sobre ella y colocaremos las manos bajo la cadera para mover de manera lateral cambiando el peso de un lado a otro y relajando y contrayendo de la misma forma que antes.

De nuevo sentadas sobre la pelota de fitball contraeremos la pared abdominal mientras separamos y juntamos las rodillas al mismo tiempo que mantenemos los pies juntos.

Por último, tumbadas sobre la pelota de fitball inspiraremos y contraeremos los músculos del abdomen para ir acercando a la vez las rodillas. Mantendremos la posición durante unos minutos y relajaremos el cuerpo después, repitiendo el ejercicio como el primero, en series de 20 o 25 movimientos.

Dedicarle unos minutos cada día a la realización de estos ejercicios nos traerá grandes beneficios a medio – largo plazo y mejorará uno de los momentos más importantes de la vida de una mujer, el nacimiento del bebé.

 

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